El trabajo decente debe darse en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad humana, pero en condiciones seguras y saludables. Sí es bien pago, pero inseguro, nunca será decente. El trabajo desempeñado con exposición a los trabajadores a peligros y riesgos, que afecten su salud no es decente. El trabajo decente debe ser un trabajo seguro...

Después de un fuerte cruce de cartas -que todos ya conocen- entre la representación de SINTRAISA y el Presidente de ISA, se acordó establecer unos espacios para un diálogo franco y abierto, sin condicionamientos ni imposiciones previas, sobre la base del respeto mutuo, con el propósito de explorar alternativas viables para ambas partes, tendientes a buscar una salida concertada a la situación que se ha desencadenado en los últimos días, conversaciones que no implican, la renuncia...

Haciendo caso omiso a estos lineamientos, ISA aplicó unilateralmente a más del 80% de los trabajadores la modalidad de trabajo en casa, trasladando al trabajador a la casa y obligándolo a que convirtiera su hogar en un ambiente de trabajo, que incluyera herramientas relacionadas con Tecnologías de la Información y Comunicación -TIC- y servicios públicos como internet, teléfono, agua y energía...

Rechazamos este tipo de acciones que atentan contra el patrimonio público, destruyen sindicatos y la poca democracia existente en el país, hacemos un llamado a los trabajadores, organizaciones y sindicatos a que se pronuncien en contra de estos lacayos personajes que atentan y violan flagrantemente los derechos humanos, ellos amparados en su poder económico y en el favorecimiento de sus intereses particulares...

La mejora de la salud y la seguridad en el trabajo no solo es importante en términos humanos para garantizar el trabajo, reducir el dolor y el sufrimiento que este pueda causar, sino también para garantizar la vida, la sostenibilidad de las empresas y la prosperidad de las economías a largo plazo. El impacto de la salud de los trabajadores sobre su calidad de vida, la de su familia y de la comunidad, constituye éticamente el valor principal y de justificación social más trascendente para el desarrollo de las estrategias de cobertura que posibiliten la promoción y protección de ella...

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